Nuestra historia
SimplyPrint no nació de estudios de mercado ni de una aceleradora de startups. Empezó porque tres estudiantes de instituto no encontraban el software que necesitaban.
En 2017, convencimos a nuestro instituto para comprar siete impresoras 3D. La tecnología era fascinante, pero el software que la rodeaba no. Iniciar una impresión significaba lidiar con tarjetas SD, alternar entre varios programas y mantener abiertas siete pestañas del navegador para siete impresoras. Probamos lo que había disponible entonces, 3DPrinterOS, PolarCloud, AstroPrint y OctoPrint, pero ninguno resolvía el problema real: las impresoras 3D no eran fáciles de usar y las herramientas no nos ofrecían el flujo de trabajo ni el ecosistema que queríamos.
Así que creamos nuestra propia interfaz. Un panel básico que permitía a estudiantes y docentes iniciar impresiones a distancia y ver de un vistazo el estado de cada impresora. De repente, las impresoras dejaron de acumular polvo. En abril de 2019, compartimos algunas capturas de pantalla en un grupo danés de Facebook sobre impresión 3D y, para nuestra sorpresa, cien personas lo querían para sus propias impresoras. No éramos los únicos que buscábamos esto.
En enero de 2020, recién salidos del instituto, los tres, Albert, Mathias y Carl, empezamos a trabajar a tiempo completo en lo que pronto se convertiría en SimplyPrint. Nos propusimos crear el ecosistema de impresión 3D que nos habría gustado que existiera: gestión de filamento, mejor gestión de archivos, métricas reales de las impresoras, compatibilidad con varias impresoras que realmente funcionara y un diseño que no pareciera hecho en 2005. Hoy, con la ayuda de decenas de miles de usuarios que vieron el mismo potencial, eso es exactamente lo que hemos creado.